Propiedades de la harina de algarroba

 

La algarroba pertenece a la familia de las legumbres. Su harina es más baja en grasas y calorías. No contiene cafeína ni otros estimulantes del cacao. Su dulzor es natural (tiene azúcares). Es una fuente de proteínas, hidratos de carbono, fósforo, potasio, calcio (más que la leche), hierro, pectina, lignina y vitaminas A, B1 y B3.

Las fibras que contiene benefician la flora intestinal y disminuyen las bacterias y incrementan los lactobacilos. Además, la pectina aporta propiedades como la laxante, coagulante, bactericida, preventiva del cáncer, reductora del colesterol y elimina metales pesados y substancias tóxicas del organismo, protegiendo la mucosa intestinal.

Además, contiene taninos (antioxidantes y potentes reductores) que evitan la formación de las cancerígenas nitrosaminas, actúan como antinflamatorios, antireumáticos y son beneficiosos para el corazón y los pulmones. Los últimos estudios han demostrado sus beneficios contra úlceras diarreas infantiles y infecciones intestinales.